Importantes revelaciones de Rodrigo Mundaca, vocero del Movimiento de Defensa del Agua. Zaldívar, Pérez Yoma y Pickering algunos de los beneficiados por privadas.

Daniela Pizarro Amaya. Periodista. 25/07/2019. En entrevista con ElSiglo.cl Rodrigo Mundaca, ingeniero agrónomo y vocero del Movimiento de Defensa por el acceso al Agua, la Tierra y la protección del Medio Ambiente (Modatima), abordó la crisis de Essal que vivió Osorno y producto de ello se refirió a la raíz del problema hídrico que atraviesa el país directamente relacionado con la privatización del vital elemento.

¿Cómo Chile se transformó en el único país del mundo con el agua privatizada?  

La privatización de las aguas en Chile se da en un contexto muy particular en América Latina, cuando 18 de 20 países estaban o estuvieron en regímenes dictatoriales. En Chile los primeros siete años de dictadura se caracterizaron fundamentalmente por la destrucción del tejido social, de las organizaciones populares y la persecución de sus dirigentes. Y a partir de las década de los ochenta se inicia todo este proceso de privatización de los derechos sociales y de los bienes naturales comunes. Antes del Código de Aguas, está la Constitución del ochenta que transformó las aguas en un bien de capital (lucro). En tanto el Código de Aguas de 1981 dio origen al mercado de las aguas. Transcurridos 38 años ese Código se mantiene inalterable. Después en 1998 se inicia un proceso de privatización de las empresas sanitarias en el gobierno de (Eduardo) Frei Ruiz-Tagle, que también se da en un contexto latinoamericano de mucha coordinación, porque se da inicio al mismo proceso con (Gonzalo) Sánchez de Lozada en Bolivia, con (Alberto) Fujimori en Perú y con (Carlos) Menem en la Argentina. Hoy los derechos de agua consultivos están en un 80% en manos del sector agrícola, agro exportador. Entre un 9 y 10% en el sector minero. Otro saldo en el sector industrial y sanitario. Y los derechos no consultivos un 80% están en manos de Enel, que es una empresa publico/privada italiana.

La crisis de Osorno dejó al descubierto el directo hilo que se tejió en ese proceso de privatización y concesiones entre la política y el mundo privado ¿Cuál es la responsabilidad que recae en los gobiernos post dictadura?

Cuando se dio el debate para llegar a la ley (19.549) que cambia el régimen jurídico de la propiedad de las empresas sanitarias se consideró la mantención del 35% de las empresas sanitarias como propiedad pública. En esa discusión estuvo Guillermo Pickering, como subsecretario de Obras Públicas y cuando se privatizan las empresas sanitarias Pickering se transformó en el presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios. Con ello se da cuenta del maridaje entre la casta y la privatización del servicio. Posteriormente (Ricardo) Lagos en el año 2004 liberó por completo al mercado ese 35% de propiedad pública que se había cautelado. En tanto (Sebastián) Piñera antes de cumplir su primer año de mandato en su primer gobierno termina de vender la propiedad pública de Essal, Esval, Essbio y Aguas Andinas. Aquí hay una responsabilidad directa de la política. Otro ejemplo, Andrés Zaldívar entre el año 2006 y 2010 recibió un canon mensual de 4 millones de pesos, pagados directamente por Aguas Andinas, para hacer seguimiento parlamentario de iniciativas de ley en materia de aguas. El director de Essal es Guillermo Pickering, pero también es director de Aguas Andinas, la misma privada que tiene como director titular a Luis Mayol que fue intendente de La Araucanía, y uno de los directores suplentes es el efímero ministro de cultura, Mauricio Rojas. Aquí el maridaje ente la política y las sanitarias está complemente demostrado. Lo Essal en Osorno puso de manifiesto esta relación incestuosa entre la política y los privados. No es posible que el Estado delegue la responsabilidad de garantizar el derecho humano al agua y su saneamiento a los privados cuyo fin último es el lucro.

Por el derramamiento de petróleo Essal culpó a un funcionario, después se dijo que las condiciones de trabajo y de la planta no eran las óptimas ¿A quién se debe apuntar en esto?

Esta crisis develó la precariedad de la relación entre las empresas sanitarias y la comunidad de Osorno. Una precariedad en términos de seguridad, de mitigación en casos de contaminación o desastre ambiental como el que provocaron. O sea, tenían un generador que funcionaba con petróleo y que estaba a pocos metros de distancia de la fuente que suministra agua dulce a la población. Aun no se sabe si se derramaron mil o dos mil litros de petróleo y no funcionó ninguna metodología para mitigar ese efecto. Essal tenía 85 procedimientos administrativos anteriores por malas prácticas. En 2017 fue denunciado por la Municipalidad de Puerto Varas por verter aguas servidas en el lago Llanquihue. El año 2018 pagaron multas de 400 millones de pesos, por vertimientos sucesivos de aguas servidas en el lago Llanquihue. Essal viene siendo multado sucesivamente desde el año 2013 hasta el año 2018 por malas prácticas. Esas multas que cursó la Superintendencia de Servicios Sanitarios no exceden el 3% de las utilidades netas que obtiene la empresa, las cuales exceden los 12 mil millones de pesos al año. Aquí ha existido una permisividad para que operen empresas que no logran garantizar el acceso al agua, que hacen una mantención mínima de las plantas y cuyo único fin es el percibir las ganancias.

¿Con todo esto se rompe el paradigma de que los privados iban a entregar un mejor servicio que el Estado?

Absolutamente. Todo eso que nos dijeron que sería mejor se rompe por completo. Cuando se inició esta privatización había un 99% de cobertura de agua potable y nos dijeron que la privatización aumentaría las coberturas. Eso es falso. Nos dijeron que iban a mejorar los servicios de saneamiento de las aguas y hoy Essal vierte los colados en los afluentes y Esval en la Región de Valparaíso que verte aguas servidas 5 kilómetros mar adentro. Aquí las privadas no tienen la capacidad de garantizar el agua como bien común ni de garantizar el acceso al agua como derecho humano.

Varias voces están por terminar la concesión de Essal, pero si eso pasa llegará otra privada. También se habla de multas, pero si finalmente son más simbólicas que ejemplificadoras no tienen mucho sentido ¿Cuál es la solución?

El tema de la multa no resuelve el problema. El 2013 las multas a Essal alcanzaron 270 millones de pesos, pero sus utilidades fueron de 11 mil millones de pesos. En 2018 las multas a Essal fueron de 318 millones y sus utilidades superaron los 11 mil millones. Según el boletín de sanciones de la Superintendencia de Servicios Sanitarios. Aquí hay 11 días de privación del agua en la comuna de Osorno, 11 días de destrucción a las pymes y también hubo un desastre ambiental que tiene que ver con la contaminación al principal afluente de agua dulce del territorio que no se resuelve ni con multas ni con revocar la concesión. El debate de fondo tiene que ver con terminar con la privatización y mercantilización de las aguas, entrar en la discusión del agua como un derecho humano y un bien común y también mirar lo que ha sucedido en el resto del planeta donde hay más de 240 experiencias de remunicipalización de las aguas. Por ejemplo en París y Berlín, se tomó la decisión de optar por la administración pública del suministro de agua potable de la población. Por qué entonces nosotros no podemos hacer lo mismo y entrar en la discusión de la remunicipalización con la incorporación de las comunidades en la administración y asignación de las aguas. Por qué no podemos entrar en ese debate, cuando hoy el conjunto de las sanitarias obtienen más utilidades que el conjunto de las isapres en el país. Aquí hay un negocio completamente perverso.

“La lucha es asimétrica, pero vamos a ganar”

Has recibido amenazas y querellas. Has visto como han ido desapareciendo también activistas en Latinoamérica. Pero por otro lado has recibido importantes premios por la defensa del derecho humano del agua ¿Cómo afrontas todo el lado malo? Y ¿Cómo recibes los reconocimientos?

Ha sido muy duro. Yo vivo en la provincia de Petorca, en el epicentro nacional de la violación del derecho humano al agua, dicho por un montón de reportajes de medios prestigiosos como The Guardian, Deutsche Welle, Radio y Televisión rusa, Netflix, entre otros. Hay que decir que el conflicto socio ambiental más importante del país tiene que ver precisamente con el agua. Los premios no los esperábamos porque no era el propósito. Sin duda que cambiamos todos los homenajes por hacer del agua un derecho humano y un bien común, en eso no nos confundimos. Por ejemplo, el premio que entrega la ciudad de Núremberg, tiene un tremendo valor moral. Esto también nos permite poner en el centro del debate que América Latina es la región más peligrosa para quienes defienden los derechos humanos ambientales. Porque las bases de la desigualdad en el continente y en Chile tienen que ver con la apropiación de los bienes naturales comunes. Dónde está el origen de las fortunas de los Matte y Angelini, en la apropiación del agua y de la tierra. Dónde está el origen de la fortuna de (Edmundo) Pérez Yoma, en la apropiación del agua, al igual que (Andrónico) Luksic que fue propietario de Aguas Antofagasta hasta 2015.

Con todo ese poder económico y político detrás ¿Se da igual la pelea?

Solos no podemos. Hay un despertar creciente la conciencia ciudadana a propósito de lo de Osorno, donde la gente comprende que el acceso al agua es un derecho humano esencial irrenunciable. Sin duda que es una batalla asimétrica porque enfrentamos poderes colosales. Yo denuncié a Pérez Yoma por robar agua y me llevaron 26 veces a 4 tribunales distintos y me condenaron por agraviar su honra, en circunstancias que ha sido comprobado varias veces sus prácticas inescrupulosas en los ríos de la provincia de Petorca. Hay un fuerte impulso somos decenas las organizaciones que están luchando a lo largo del país. Por tanto estamos batallando en el ámbito de las ideas, de la interpelación, pero también en el ámbito de los territorios en la suma de mentes y corazones por la causa. Estamos blindados de moral y dignidad, así que sin duda vamos a ganar.

Los polémicos 29 mil litros por segundo

El ministro de Agricultura está enojado contigo.

Si, está muy enojado, porque en estos días nos enfrascamos en una polémica, porque dije que tiene 29 mil litros por segundo para sus tierras, aunque lo niegue y diga que solo tiene 10 mil. Las empresas de las familias Walker y Prieto son propietarias de más de 29 mil litros por segundo y así el ministro interviene en el debate público en materia de aguas cuando es un beneficiado directo. El ministro a propósito de una carta que la Sociedad Nacional de Agricultura y la Sociedad Minera publicó en 18 periódicos del país exigiendo que la propiedad de las aguas no se toque, porque iba a provocar serias consecuencias a la institucionalidad del país, también envió una carta a los mismos periódicos diciendo que la propiedad no se toca. Esto es de una desvergüenza total y le preguntamos al gabinete hídrico de Piñera, qué intereses están defendiendo, sin duda es el privado y no el interés común.

 

 

 

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