Informe de la OCDE estableció que en Chile “la movilidad social es baja en los sectores más bajos e impide que las personas se muevan hacia arriba”.

Equipo ES. En Chile “los niños nacidos en una familia ubicada en la parte inferior de la escala de ingresos tardarían al menos 6 generaciones en alcanzar el ingreso promedio”, esto es, una tardanza de unos 180 años para llegar a un nivel socioeconómico medio.

Así lo indicó una parte del documento “A Broken Social Elevator? How to Promote Social Mobility” (“¿Un elevador social descompuesto? Cómo promover la movilidad social”) de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), con lo que se vuelve a comprobar los niveles de desigualdad y escaza esperanza de equidad social en el país.

El texto sostuvo asimismo que “Chile tiene un desempeño comparativamente bajo en términos de movilidad de ingresos”. Eso implica problemas serios para que familias pobres o de bajos ingresos, puedan subir en la escala socioeconómica.

El documento de la OCDE, de hecho, habló de un “ascensor roto” respecto a la “movilidad social”, y en el capítulo de análisis de Chile, se expuso que esta situación “reduce el bienestar, la satisfacción con la vida y la cohesión social. La movilidad social es baja en los sectores más bajos e impide que las personas se muevan hacia arriba”.

En el informe quedó claro que “aquellos que se encuentran en los niveles más altos se mantienen en la cima…el ascensor social está roto”, se enfatizó.

En una parte del texto se explicó que “en Chile, la alta movilidad del grupo de bajos ingresos se combina con un alto nivel de recaídas en periodos de bajos ingresos. Los aumentos en los ingresos pueden no durar en el tiempo, por ejemplo, debido a un empleo inestable, y las personas tiene posibilidades de volver a caer en la pobreza”.

Se apuntó que de esta manera, en el país “el 37% de los que percibían bajos ingresos en 2006 mejoraron transitoriamente su situación, pero volvieron a caer en la pobreza en un periodo de cuatro años”.

En este marco, el texto “¿Un elevador social descompuesto? Cómo promover la movilidad social”, apuntó que en Chile “el 37% de los hogares de ingresos medios (que incluyen al 60% de la población ubicado en el medio de la escala de ingresos) se desliza hasta el extremo más bajo de la distribución de ingresos durante un periodo de cuatro años. Este es el valor más alto en todos los países de la OCDE”.

La desventaja de hijos de padres con baja educación

En el estudio se estableció el correlato con la educación y el nivel socioeconómico de los padres, a la hora de tener esperanza de salir de la pobreza, los bajos ingresos o precariedad socioeconómica. “En Chile -se indicó- el 54% de las personas cree que es importante tener padres educados para salir adelante”. Es así que en el país “el estatus económico de las personas está fuertemente correlacionado con el de sus padres”.

La realidad es negativa en esa línea. El informe de OCDE planteó que “el porcentaje de hijos de padres con bajos ingresos que terminan teniendo, a su vez, bajos ingresos es 25%”. Y apuntó que “mientras tanto, el 39% de los niños cuyos padres tienen altos ingresos también llegan a percibir altos ingresos a lo largo de su vida”.

Las cosas no quedan ahí. El texto expuso que “casi dos tercios (65%) de los niños de padres con un alto nivel educativo completan sus estudios terciarios en Chile, mientras que solo un 13% de los niños de padres con bajo nivel educativo logran hacerlo”.

Además, se señaló que “en Chile, las posibilidades de los jóvenes de tener una carrera exitosa dependen fuertemente del barrio en el que crecieron o del capital humano y social de sus padres”.