La empresa Maersk cerró su planta en la ciudad y mil doscientos nueve personas quedarán sin fuente laboral. Autoridades y parlamentarios reaccionaron.

San Antonio. Mediante una declaración pública la empresa Maersk Container Industry, dedicada a fabricar contenedores refrigerados, anunció el cierre de su planta en el puerto de San Antonio, hecho que dejará a mil doscientas nueve personas sin su fuente laboral.

La firma indicó que la decisión es “irreversible” y responde a “la sobreproducción de contenedores en el mundo, en combinación con la dificultad permanente para obtener, a nivel regional, los proveedores de insumos esenciales para la fabricación de contenedores”.

El gerente general de la firma, Ronnie B. Jensen, declaró que “es una determinación necesaria, pero al mismo tiempo dolorosa. Y lamentamos profundamente los efectos que tiene para nuestros trabajadores y sus familias; muchos de ellos nos habían acompañado desde el inicio”.

“Estamos comprometidos con nuestras obligaciones contractuales y apreciamos el gran esfuerzo del equipo en estos seis años; primero en la construcción de la fábrica y luego en la fase de producción”, agregó Jensen.

Además, la compañía aseguró que “todos los trabajadores recibirán un paquete de indemnización con una compensación adicional a lo que exige la ley”, y aclaró que “el cierre del sitio de fabricación en San Antonio no afecta a ninguna de las demás actividades de A.P. Moller – Maersk en Chile”.

En tanto, el presidente del sindicato, Carlos García, manifestó que “no tenemos una explicación técnica que pudiera respaldar el hecho de si infringe sus propios códigos de ética ocultando información con una falta de respeto por los trabajadores chilenos, pero es impresentable”.

“Probablemente en Europa se hubiera dado un trato bastante más decente, más coherente, más culto, en el sentido de permitir la responsabilidad social que corresponde en este tipo de situaciones y no avisarle al trabajador a última hora que ya no tiene su fuente laboral y que se las arregle como pueda”, subrayó.

Y afirmó: “nos dejaron en la calle de un día para otro, esa es la verdad”

Frente a ello, reaccionarios los parlamentarios de la región. El senador del Partido por la Democracia, Ricardo Lagos Weber, indicó que “es inexplicable la actitud de la empresa. Mi solidaridad con los y las trabajadores y sus familias”.

En la misma línea, el diputado socialista, Marcelo Díaz, afirmó que “Maersk, empresa que llegó prometiendo miles de empleos y mejores condiciones laborales hoy despide abruptamente a todos sus trabajadores y cierra su fábrica. Instamos al ministerio y Dirección del Trabajo a hacerse presentes en San Antonio y velar por los derechos de los trabajadores”.

El alcalde de San Antonio, Omar Vera, señaló que se iniciará una acción interdisciplinaria “de los diferentes equipos municipales relacionados al área laboral”, y “se pondrá a disposición de los trabajadores y sus familias el respaldo profesional de la Secretaría de Planificación Comunal, a través de la Oficina de Desarrollo Económico; la Dirección de Desarrollo Comunitario, la Oficina Municipal de Intermediación Laboral, entre otras unidades”.

El ministro del Trabajo y Previsión Social, Nicolás Monckeberg, aseguró que “vamos a acompañar a los trabajadores para que se les respeten todos sus derechos laborales. Ésa es nuestra prioridad hoy día: que la Dirección del Trabajo esté encima de los trabajadores, protegiéndolos y exigiendo con ellos que se respeten cada uno de sus derechos laborales”.

“También sabemos que, como plan inmediatamente posterior, aquellos trabajadores que quieran utilizar los programas de Sence y los distintos instrumentos que existen los van a tener a su disposición y me voy a preocupar personalmente que eso así sea”, sentenció.

Asimismo, desde el Consejo Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme) tildaron la situación como “un terremoto grado diez”. Juan Araya, presidente de la organización, aseveró que “expresamos nuestro profundo malestar” y aclaró que la decisión conlleva “mucho más que despedir a mil 200 trabajadores, aquí se perjudica a cientos de unidades abastecedoras de Maersk”.

“Esta decisión está basada en un tema puramente económico, pero cuando se anuncia que se despide a mil 200 trabajadores lo que en la práctica se hace es dejar sin sustento al menos a cinco mil personas, considerando las familias. Las pymes no hacemos eso, trabajamos y somos parte del lugar donde funcionamos”, sostuvo Araya.